
Tendencias
Todos los equipos tienen una relación con el CRM. Pocos hacen vibrar.
Por:
Andrew London
4
min de lectura

El CRM es una de esas piezas de software que afecta a muchos equipos distintos. Ya sean los vendedores usándolo para vender, la dirección usándolo para informar sobre el pipeline, TI manteniéndolo, Finanzas pagándolo u Operaciones simplemente intentando que la gente lo use de verdad.
Lo que significa que todo el mundo tiene una relación con su CRM. Y seamos sinceros, muy pocas de esas relaciones son un camino de rosas.
Sobre todo en empresas complejas, impulsadas por las relaciones, donde la mayor parte de la oportunidad de ingresos viene de la cartera actual de clientes más que de la captación de nuevos clientes.
En esta segunda entrada de nuestro blog de la serie ‘No eres tú, son ellos’ (echa un vistazo a la primera aquí: ¿Pensando en romper con tu CRM? No eres tú, son ellos.) vamos a echar un vistazo desenfadado a algunos de los tipos de personalidad (poco deseables) que los CRM suelen mostrar a los distintos equipos.
¿Crees que tú también podrías estar en una relación con uno de estos? Haz nuestro cuestionario interactivo para descubrirlo: ¿Qué tipo de CRM tienes?
Ventas
CRM secundario
Este CRM es fantástico gestionando la demanda entrante. Se sorprendería al enterarse de lo que significan las siglas CRM.
De altísimo mantenimiento
Este es altamente personalizable, pero a menudo tiene más gente gestionándolo que usándolo. Si pudiera pedir un masaje de pies, lo haría.
Mucho pedir, poco dar
Este tipo de CRM es como tu ex necesitado. Todo es «rellena estos campos» y «actualiza tu pipeline».
Bob/Barb omnisciente
Este CRM no es un CRM, es una persona que lleva tanto tiempo allí que conoce el nombre del gato menos favorito de tu mejor cliente.
Al servicio de muchos jefes
Este CRM te dirá que solo tiene ojos para ti, pero sabes que por ahí intenta serlo todo para todos.
La hoja de cálculo del terror
Esto no es tanto un CRM como un laberinto de columnas y filas, navegable solo por los comerciales más valientes.
Dirección
El retrovisor
Este CRM es perfecto para ti si lo único que quieres saber es lo que ya ha pasado (con distintos grados de precisión).
La única fuente de contradicción total
Este CRM genera más conflicto que confianza. Todos los equipos lo usan. Nadie confía del todo en él.
El cuello de botella del crecimiento
Este CRM es como conducir con el freno de mano puesto. Lo intenta, pero sencillamente no puede dar soporte a cómo generáis ingresos de verdad.
Finanzas
El pozo sin fondo
Justo cuando crees que ya has pagado este CRM, aparece otra licencia, otro consultor, otro administrador u otra tarifa de integración.
La máquina de humo
Este CRM convierte la previsión en un juego de fiesta. Y no precisamente uno que disfrutes. Ponle la cola al pipeline.
El falso ahorro
Este CRM empieza pareciendo una gran oferta y acaba pareciendo un gran montón de nada.
TI
El stack Frankenstein
Este CRM es una colección de integraciones, personalizaciones y «arreglos temporales» que se volvieron permanentes allá por 2017.
El generador infinito de tickets
Este CRM tiene la habilidad mágica de convertir hasta la petición de negocio más pequeña en un proyecto con alcance definido para TI. ¡Puf, más trabajo para todos!
La caja negra
Nadie tiene muy claro cómo está montado este CRM y a todo el mundo le da un poco de miedo tocarlo, no vaya a ser que lo rompan.
RevOps
El abominable meh
Puedes llevar a un comercial al CRM, pero no puedes hacer que le importe. Este CRM repele la adopción tan bien que casi impresiona.
Simulador de limpieza de datos
Este CRM te convierte en el protagonista de una batalla interminable contra la mala higiene de datos.
La camisa de fuerza del proceso
Este CRM funciona genial. Si trabajas como quiere que trabajes. Así que metes apaños en tu trabajo para que funcione.
Te mereces algo mejor
Aunque poner así sobre la mesa los distintos tipos es divertido, vivir con ello no lo es. Que sepas que hay un CRM ahí fuera que puede ser un buen compañero. Uno que saque lo mejor de cada equipo. Uno que ayude a encontrar ingresos escondidos en tus datos de ERP y los muestre como próximos pasos accionables.
¿Quieres saber más? Haz el cuestionario para descubrir tu tipo de CRM y cuéntanos cuál te ha tocado: ¿Pensando en romper con tu CRM? No eres tú, son ellos.
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